miércoles 29 de abril de 2009

Espiral Concéntrico en la 35º Feria Internacional del libro de Buenos Aires



Espiral Concéntrico junto a otros libros en el stand de las Provincias, dentro del pabellón azul, en la 35º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires


El viernes 24 de Abril, a las 19 hs, en el Stand de las Provincias( 598), ubicado en el Pabelló Azul , dio comienzo la presentación de Espiral Concéntrico a cargo de Graciela Pucci, responsable de Ediciones Literarte, leyendo palabras del poeta Santiago Espel.



A continuación Josefina Fidalgo leyó algunos poemas del libro y una poesía inédita


Al término la soprano Nora Errazquin interpretó un tema y acto seguido fue la mezzo soprano Norma Stramare quien hizo lo propio.


Nora Errazquin, soprano, cantando

Norma Stramare, mezzo soprano, cantando

Algunas personas que circulaban por el pasillo del Pabellón Azul, se detuvieron en el Stand para sumarse al acto que se estaba llevando a cabo, correspodiente a la presentación del libro Espiral Concéntrico.

miércoles 17 de diciembre de 2008

El sábado 22 de noviembre de 2008 presenté mi primer libro de poemas Espiral Concéntrico

Palabras de presentación a cargo del escritor y poeta Santiago Espel


¿Adónde va este espiral concéntrico?

¿Cuál es su dibujo?

El dibujo es la metáfora, y el destino es un “jardín de senderos que se bifurcan” interminablemente. Los poemas del libro de Josefina Fidalgo, a través de la voz narradora, eligen distintos caminos. Uno de los más reiterados, y acaso fundacionales, es el del regreso a la Aldea, que es origen y cimiento a la vez. Desde ese desarraigo, desde esa nostalgia, se encadenan las metáforas de ese espiral que regresa al pasado pero que también avanza hacia un futuro lleno de anhelos.

La metáfora y el símbolo son las herramientas que elige la autora para darle voz a un libro que desde el vamos, sienta sus reales en el poder de la imagen y en una primera persona que rechaza toda impostación. “Espiral Concéntrico”, aparece como un libro sincero, descarnado. No hay lugar para el lirismo edulcorado. Los poemas son como las piedras de esa Aldea Ibérica lejana y desdibujada.

Otro camino posible de lectura es el erotismo. El símbolo y la metáfora son los elegidos para hablar de las pulseadas entre Eros y Tánatos. Y allí donde se insinúa un camino, o mejor dicho, un destino, una nueva torsión de la palabra nos desvía hacia un nuevo centro. En este sentido el libro de Josefina Fidalgo se muestra como un caleidoscopio lleno de luces y sombras que se van transformando según la rotación de la lectura. Sin embargo el eje se mantiene incólume por encima de los matices.

Hay poemas que tocan el diapasón de lo sensible; hay otros que confrontan con la realidad, con sus aspectos más degradados y degradantes. Otros poemas indagan en el profundo pozo que todo poeta agota en su búsqueda: el de las preguntas que no tienen respuesta.

¿Adónde va entonces este espiral concéntrico?

¿Cuál es su dibujo? ¿Llegará a puerto?

Todo libro busca su lector, se completa mediante esa lectura. Así también busca el libro de Josefina, corriendo velos, encendiendo lumbres, alzando la voz a veces, susurrando otras. Seguramente, “Espiral Concéntrico” dará vueltas en las manos del lector, girarán en su memoria, para dejar una huella íntima de fuego y agua, de aire y tierra. Seguramente, quien se aventure en su recorrido saldrá transformado por el milagro de la poesía.


Algunas fotos de la presentación
Santiago Espel, Josefina Fidalgo y Graciela Pucci
dando comienzo a la presentación de
Espiral Concéntrico



























martes 30 de enero de 2007

SOMBRA PERDIDA

Como un impulso que golpea las tinieblas
en la rigurosa oscuridad
la rutina gris de una campana
anuncia la medianoche.
Suena en los ecos rígidos de las paredes
entumecidas de tiempo,
de monstruos terribles,
como avispas enguantadas,
desvarío de plegaria encadenada
en altares de infierno.
Crudo habitáculo de condena y olvido.
Reclamo gimiente de sombra perdida.
Tabaco de insomnio a orillas del suicidio.
Como una burla astillosa
el canto demencial de grillos
rasguñan la noche penitente.
SIN RUMBO

Alma peregrina, desvencijada
deambula errante
turbias veredas abruptos rumbos
indomable extravío, arrastra tísica figura
reflejo agobiado, soledad agónica.
Azotados árboles caídos
(sombra perdida)
desaliento bajo abismo
- Viento-
Araña paredes cobertor ausente
riega amargura negras amapolas
Zuecos rígidos caminan torpes
vértices fríos
precario destino atormentado.
RETROSPECCIÓN


Te miras en tus grandes soledades
en el espejo domesticado
de tu anciano armario
y todo vuelve a pasar por el corazón.
En el rosario de mañanas,
ventanas de pájaros pintos.
En el umbral gastado de contar pisadas.
En el perfil desordenado de paredes y enredaderas.
En los caracoles lentos pero seguros,
dejando su huella babosa.
Atragantas recuerdos de perchas antiguas.
Imanes de retratos.
Tiempo derrumbado de alas deshojadas.
En la beatitud de tu cuarto
noches de arisco silencio.
Como un centinela recíproco,
el espejo desgarbado te espera,
con un manojo de abisales tristezas en sus manos.
El grifo del lavabo, gota a gota
deja el mensaje insistente
con su fatiga comprimida.
Palpitante de renuncias y afectos vencidos.
Allí te espera en el festón de la vida,
sin liquidación de caricias.

lunes 29 de enero de 2007

NON POSSO DIMENTICARTI

Non so se il tuo silenzio
sará il mio pensiero.
Non alontana il dolore
le carezze che ricordo
Non riposa la mia mente
con tua mancanza.
Non posso evitare il pianto
con le tue lettere nelle mie mani
Non chiamarmi
quando sia tropo tardi
Mutará il rumore del mare.
PALOMA Y BUITRE

Así, como el mar,
repite las olas y la espuma
en un vaivén infinito,
repite el ancla y las amarras
de las naves del puerto.
Así, la luna redonda,
en su noche de nácar, nos descubre,
recorriendo horizontes
con delfines azules.
Así, ágiles como los remos suaves de la canoa,
estamos aquí y allá,
descalzos y en silencio.
en nuestro paraíso,
donde hacemos de la nada una eternidad.
Así, como el árbol,
sostiene la luz en su ramaje,
Y aplaca las cóleras solares.
Así, como el sueño ve cosas
que los ojos no imaginan,
Así, paloma y buitre,
se unen en un grito.